«En las tardes de un pueblo de Teruel, de Sant Just y La Val, con lluvia entre los fríos, una canción viene y va».
Y @ricardoj.martins, con su guitarra portuguesa, junto a @lareinairene, llenaron la tarde de historias y de cante, para recordarnos que las historias no deben perderse; que hay que aprenderlas y mantenerlas vivas. Porque la vida, acompañada de melodía, late de otra manera.